21/4/18

WILDC.A.T.S de Alan Moore




Alan Moore estuvo escribiendo el guión de la serie WildC.A.T.s durante cerca de año y medio, desde 1995 hasta principios de 1997, encargándose de los números 21 a 34 de la serie creada en 1992 por Jim Lee y Brandon Choi dentro del universo Wildstorm. Ahora podemos disfrutar de toda esta etapa en una edición íntegra publicada por ECC Ediciones.

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Alan Moore llega a Image Comics


La etapa de Alan Moore en Image Comics es una de las menos conocidas del guionista de Northampton (Reino Unido). Después del éxito de obras como La cosa del pantano (1984-87), Superman: ¿Qué le pasó al hombre del mañana?, Batman: La broma asesina o Watchmen, la relación entre DC y Moore finalizó en 1989, después de problemas relacionados con los derechos de autor y la comercialización de sus títulos. En el lustro siguiente, hasta 1993, decidió centrarse en títulos de carácter independiente, además de crear una editorial propia, Made Love, en la que decidió realizar diferentes títulos propios... Novelas gráficas como Lost Girls, Big Numbers o From Hell vieron la luz durante este período... ¡hasta que volvió en 1993 al cómic mainstream de la mano de Image Comics!

Alan Moore amaba el arte gráfico de Jim Lee. Le fascinaba su estilo, su composición de página y la fuerza de sus personajes. Su primer trabajo en Image Comics sería el número 8 de Spawn, donde, entre otras cosas, confabularía los niveles del Infierno que perdurarían durante décadas en la serie. Volvería al mundo de Spawn en tres nuevas miniseries: Spawn: Violator, Violator/Badrock y Spawn: Blood Feud, hasta que, en 1995, aterrizaría en la serie de WildC.A.T.s., segunda serie de carácter mensual que iba a escribir después de Saga of the Swamp Thing (La cosa del pantano). Estaría en esta serie durante quince números, del 21 al 34, publicados desde julio de 1995 hasta febrero de 1997. Quince números que cambiarían algunos conceptos de la serie original y que significarían un periodo algo convulso para el 'mago de Northampton', puesto que varias de las claves de su estilo artístico se vieron modificadas durante su etapa en la serie.


Alan Moore en WildC.A.T.s


Puntuación:
Publicación en España: ECC Ediciones, enero de 2018
Publicación original: WildC.A.T.s 21-34 entre 1995 y 1997, por Wildstorm (Image Comics)
Guión: Alan Moore
Dibujo: Travis Charest, Jim Lee, Dave Johnson, Jason Johnson, Josh Wiesenfeld, Kevin Nowlan, Kevin Maguire, Matt Broome, Pat Lee, Rob Stotz, Ryan Benjamin
Portada: Travis Charest
Formato: Cartoné
Género: Superhéroes
Páginas: 400 páginas, Color
Precio: 35,50 euros



Lo que le resulta imposible a Alan Moore es la idea de no presentar ideas de carácter político, social o psicológico. En retrospectiva, debemos entender de dónde proviene el concepto de WildC.A.T.s. La idea original de Jim Lee y Brandon Choi, cuando crearon la serie en agosto de 1992, en el sello Wildstorm (asociado a Image Comics), era que el lector presenciara una batalla de corte épico entre dos fuerzas ambivalentes y bien distinguidas: en primer lugar estaban los kheranos, que eran los buenos, la luz, los dioses... y por otro lado estaban los despreciables demonitas, que ya por su aspecto resultaban grotescos, malignos y temibles. El concepto era irremediablemente simple pero dejaba un caldo de cultivo que iba a proporcionar a Alan Moore la oportunidad de proponer una paradoja más que interesante y contradictoria: ¿y si los demonitas no eran tan malos como parecían en un principio?, ¿y si los kheranos, en realidad, cuando había comenzado la batalla hacía siglos, lo habían hecho como conquistadores galácticos? Poco a poco, capítulo tras capítulo, Moore hizo que el equipo original de WildC.A.T.s, perdidos en el espacio, fueran comprobando que las verdades incontestables de la larga guerra entre Khera y los demonitas, en realidad no era más que un cúmulo de patrañas, mientras cada miembro del equipo original iba descubriendo aspectos más turbios de esta historia... Es en este contexto en el que Moore nos regala temáticas relacionadas con la cultura del apartheid, la opresión del pueblo y las injusticias de carácter político, mientras cada personaje se va atribulando con experiencias de carácter más o menos traumáticas.

Mientras, por otro lado, y como en todas las obras de Moore - o en su mayoría -, iba ocurriendo al mismo tiempo otra trama, la referida a un nuevo equipo de WildC.A.T.s en construcción el la Tierra. Los originales habían sido dados por muertos por lo que Majestic decidió conformar un nuevo grupo con el objetivo de batallar a la incipiente ola de criminalidad de los Estados Unidos. Es allí donde Moore no destaca en demasía en su proposición. Nos revela una historia contada otras tantas veces, la iniciación de un nuevo grupo, con personajes más o menos originales y con los peligros que suelen conllevar estas situaciones. Son temas concomitantes al género que pueden resultar repetitivas... aunque lo que es inigualable es la narrativa de Moore. Siempre consigue sacar oro de cada situación, personaje, editorial y género. Encuentra épica, contradicción o drama en cada uno de ellos, y no tiene miedo de mostrar sociedad y política en cada temática y, como si de un oráculo se tratara, y mucho antes de los hechos acaecidos tras el atentado del 11-S que ha cambiado la política de seguridad de los Estados Unidos, trata el tema de la criminalidad y el terrorismo de forma bastante astuta. Muestra como el miedo provoca que se cree un equipo de respuesta inmediato superheroico, pero que poco a poco comienza a ser utilizado como un instrumento de opresión, revelando que el miedo puede cambiar las motivaciones heroicas iniciales por el puro control. Allí, Moore maneja un personaje en particular, Tao, con gran maestría, un personaje que tendrá a lo largo de diferentes series - incluida Sleeper, de Ed Brubaker - un recorrido largo y tremendo. Otros personajes bien desarrollados son Grifter, Warblade y Maul.

El equipo nuevo de WildC.A.T.s:

Y que decir del arte gráfico de esta etapa. Varios dibujantes de estilo noventero acompañaron a Moore en esta gran aventura de ciencia ficción y superhéroes; Ryan Benjamin, Scott Clark, Dave Johnson, Mat Broome... pero el que más destacó fue Travis Charest. También realizó varios dibujos a lápiz y bocetos el grandísimo Jim Lee, que no podía faltar a la ocasión.



Travis Charest, heredero de Jim Lee... ¡y mucho más!


Aunque el estilo de Travis Charest se parece al de Jim Lee, no fue este autor su principal influencia. Este dibujante canadiense suele citar a Mike Mignola, Adam Hughes y Brian Bolland como sus principales influencias artísticas y su trabajo, aunque ha sido conocido gracias, sobre todo, a su etapa en la serie mensual de WildC.A.T.s (de Jim Lee), la verdad es que ha preferido no volver a dedicarse a títulos de cadencia mensual, sobre todo porque no le gusta demasiado el hecho de tener plazos de entrega tan cortos - bajo su punto de vista. Su estilo, de todos modos, es rápido - más o menos. Evita a toda costa realizar bocetos o cualquier técnica preliminar para el dibujo buscando, entre otras cosas, la frescura de un trazo directo y lo más fluido posible. Estuvo trabajando en WildC.A.T.s hasta el número 31, y regresaría para un número especial más adelante, aunque en años posteriores realizó títulos más que interesantes. Dibujó parcialmente la obra franco-belga Las armas del Metabarón, título que no consiguió finalizar debido al alargamiento del proceso creativo, aunque en Les humanoides Associes le encontraron sustituto con Zoran Janjetov. También dibujó varios números sueltos de series como Captain America, The Grifter, Gen, Aliens: Havoc o Ultimates Saga.


Edición


El tomo que presenta ECC Ediciones es de máxima calidad, con todos los números escritos por Alan Moore, en tapa dura y con una portada espectacular de Travis Charest.


En conclusión...


Alan Moore representa la cúspide del cómic, uno de los grandes guionistas de este arte con obras maestras como Watchmen, La cosa del pantano, V de Vendetta, Tom Strong, From Hell, Supreme y muchos más títulos que están grabados con fuego entre los clásicos imprescindibles del cómic moderno. Y aunque de todas sus obras, WildC.A.T.s no sea la mejor, tiene reminiscencias de su estilo narrativo e imprime siempre su aire anárquico, critico y reflexivo, planteando en una historia de superhéroes y testosterona, siempre su punto de vista radical sobre la sociedad.




WildC.A.T.s nunca tuvo una etapa tan brillante como la de Alan Moore, a pesar de que no fue su mejor obra, pero consiguió imprimir su carácter y plasmar sus ideas más radicales acerca de la sociedad y la ciencia ficción.

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