6/6/17

SIMÓN DEL RÍO - INTEGRAL 1, una distopía crepuscular con aires de Western



"... Y en los países más evolucionados materialmente se dejó notar más cruelmente. Fue necesario aprender a vivir de nuevo. Cada cual buscó cómo. Se vivieron éxodos masivos hacia el campo, luego se operaron agrupamientos y se instauró una vida comunitaria..."


Una obra de la bande dessinée creada en 1973, reflexiva, profunda y visualmente apabullante.


Ponent Mon publica uno de los más apabullantes títulos independientes del cómic franco-belga de los años 70, perteneciente a la bande dessinée, que nos trasladaba a una distopía oscura pero repleta de belleza visual, debido a la gran defensa hacia lo natural y rural, en contraposición a las ciudades, representadas como la corrupción, contaminación y abuso de derechos. 

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Puntuación:
Publicación española: Publicado en mayo de 2017 por Ponent Mon
Publicación original: Este tomo recopila los tres siguientes albúmes de Simón del Río (Simon du Fleuve): Balada de Pelo Rojo (1973), El Clan de los Centauros (1974) y Los esclavos (1975), publicados en las revistas Tintin (Bélgica) y Tintin l'hebdoptimiste (Francia) y recopilados por Éditions Lombard
Autor completo: Claude Auclair
Género: Distopía, Ciencia Ficción, Bande dessinée
Formato: Cartoné,  21'6 x 28'6 cm
Páginas: 152 páginas, Color (primer historia - de tres - en blanco/negro)
Precio: 30,00 euros

Tono crepuscular y oscuro


La narrativa de Auclair, en tono poético en muchas ocasiones, nos adentra en una trama bastante oscura, con tono crepuscular, sombrío y negativo, en un futuro post-apocalíptico que parece no aprender de sus errores. Donde los humanos se polarizan en dos frentes o formas de vida: Por un lado están los rurales, los que siguen viviendo de cualquier forma de aprovechamiento del medio ambiente, pero conviviendo en armonía: nómadas, agricultores, comunas..., o el propio Simón del Río, el protagonista de la obra. Por otro lado están los habitantes de las ciudades, corruptibles, sucios y con un sistema que recuerda demasiado a la época industrial, con los llamados 'Señores', al poder. Son temibles y gobiernan con mano de hierro. En este futuro se han retrotraído las tecnologías hacia un estado que se asemeja al de la época del Western (1850, más o menos), con armas de la Segunda Guerra Mundial y los años 60, pero con muchos elementos olvidados o desaparecidos. El medio de transporte habitual son los carromatos y los caballos, y la maquinaria pesada parece desaparecida, haciendo falta mano de obra esclava - algo que a los 'Señores' no les importa.

El contenido de la obra es adulto, maduro, puro, con cierto contenido espiritual subyacente a la trama y con un alto contenido político, siempre inclinándose hacia la ecología y la justicia social.


Por un lado, la defensa de la naturaleza, lo rural


El campo, la vida rural y el aprovechamiento y cuidado de la naturaleza es un tema central en la obra y vida de Auclair. Su niñez fue vivida en Le Barre-des-Monts, una zona rural y litoral situada en una región adyacente a la Bretaña francesa y se nota en su idealización del campo, su amor por un horizonte infinito de verdor o llanura, sin un ápice de contaminación o construcciones. Igual que él, Simón es un alma libre que vaga por la naturaleza, siendo un experto caminante, un nómada ecologista en un ambiente donde el verde tiene preponderancia, las majestuosas montañas nevadas o los ríos repletos de agua. Se respira ecología en cada poro de cada página de esta obra...


... y con ello también se respira la libertad. El mundo ha sufrido las consecuencias de muchos años de guerra y los gobiernos han quedado reducidos a algunas ciudades, pero fuera de ellas conviven comunidades enteras de nómadas y agricultores, viviendo de forma comunal, cazando sólo lo imprescindible para subsistir y en plena armonía con la naturaleza, como si de indígenas norteamericanos se trataran. Pero, al igual que le ocurrió a los indios nativos de Norteamérica, las élites de la ciudad, los señores, no quieren permitir esta libertad, por lo que no tendrán piedad a la hora de intentar erradicar esta forma de vida, aunque cueste la vida de cientos de personas.

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Por otro lado, la oscura y corrupta ciudad


La ciudad en esta obra - y para Auclair - significa corrupción, suciedad, enfermedad, totalitarismo... Ya en el primer momento en el que Simón se adentra en una de ellas, en el arco argumental Balada de Pelo Rojo, podemos comprobar la enorme cantidad de elementos negativos la rodean. Pasamos de los bellísimos parajes naturales a un ambiente asfixiante, inhóspito, tracionero y cruel, donde sólo depara muerte y oscuridad. Más o menos, esta ciudad representa la contaminación de los principios de la Revolución Industrial, sumado a una forma de gobierno feudalista y autoritaria por parte de los misteriosos 'Señores'.

"Se reunieron todos los medios técnicos utilizables, así como los recursos energéticos aún explotables para ponerlos a disposición de esos gobiernos locales. También se crearon bases avanzadas para ayudar a que la población se reagrupara, pero eran de carácter militar y la desconfianza - incluso la hostilidad - fueron grandes. No se había olvidado el pasado...
... Hubo violentos enfrentamientos, sobre todo con los nómadas que había redescubierto la libertad y rechazaban cualquier tipo de integración..."


Referencias: La era nuclear, la Guerra Fría


La obra también refleja los miedos de la época debido al recrudecimiento de la Guerra Fría, conflicto político que a punto estuvo en desembocar en una Tercera Guerra Mundial y en la que tanto el gobierno de los Estados Unidos como el de la Unión Soviética (antigua Rusia) comenzaron una escalada de violencia verbal y amenazas que provocaron que ambos países, y sus aliados, comenzaran a armarse cada vez más, propugnando una salvaje lucha por la conquista del espacio y el poder militar. El gran poder armamentístico de estas dos potencias era muy real y los miedos a las armas nucleares y atómicas eran el pan de cada día para europeos, soviéticos y estadounidenses, y de hecho los años 70 fueron bastante tensos en aquel conflicto, después de que las décadas de los 50 y 60 hubieran vivido diferentes crisis, como la de los misiles de Cuba o la invasión de la Unión Soviética a Checoslovaquia. Miedo, incertidumbre política, actitudes beligerantes, y ninguna importancia por el medio ambiente fueron características de las hiperpotencias, mientras el mundo vivía con asombro, temor y resignación el devenir de los acontecimientos, sin positivismo ni optimismo.


De hecho, el futuro post-apocalíptico de Simón del río sucede después de que ambas potencias comenzaran una supuesta guerra en 1967, dando como resultado el paraje anteriormente comentado: la civilización rota, comunidades comunales y nómadas viviendo en libertad mientras algunas ciudades siguen manteniendo los principios de la época pasada, con sus abusos, contaminación y corrupción intactos, mostrando una dicotomía entre lo que se debería evitar y lo que debería ser.


Edición


Ponent Mon nos tiene acostumbrado a ediciones de lujo, integrales y de coleccionista, que están acercando el público español verdaderos clásicos de la bande dessinée, el cómic franco-belga dirigido a público adulto que comenzó a triunfar en los 70 y 80, y que sigue hoy en día dando fruto a numerosas tramas repletas de valentía, madurez e incluso historia. En el caso de Simón del río, se prevée que la colección sea conformada por tres integrales puesto que, originalmente, la serie constó de 10 álbumes, y este primero cuenta con las tres primeras historias, Balada de Pelo Rojo, El Clan de los Centauros y Los esclavos. En el comienzo del tomo nos encontramos con una apasionante y elaborada introducción de José E. Martínez, que nos coloca en situación y nos explica los detalles, características y datos más importantes relacionados con el título, además de curiosidades del autor.


En conclusión...


Una obra profunda que llama la atención por su sinceridad, su trasfondo crítico y político, y sobre todo por su gran contenido ecológico, social y filosófico, siendo un título para reflexionar sobre nuestra forma de vivir, nuestra forma de elegir a los políticos y sobre los conflictos del mundo, que están teniendo un gran perjudicado: el medio ambiente. Y aunque el tono de la obra sea crepuscular y negativo, su belleza visual es realmente fascinante, provocando que el lector viaje a través de diferentes parajes, montañas, bosques, ríos, cada cual más bello y espectacular.


¿Te gustan las distopías? ¿Los futuros post-apocalípticos? He aquí una muestra de la mejor bande dessinée unido a este oscuro concepto. Simón del Río explora las consecuencias de una humanidad asustada, beligerante y grotesca que parece no aprender de sus errores, mientras otros tantos sí que intentan vivir en comunión con la naturaleza y el medio ambiente... Simón del Río es una distopía oscura y pesimista, que reflexiona sobre la ecología, la sociedad actual y los peligros que nos acechan en el horizonte, todo ello bajo un arte gráfico fascinante y en un trasfondo naturalista y en defensa del respeto más elemental hacia el medio ambiente y los derechos humanos. Pura bande dessinée: adulta, madura y reflexiva.


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